martes, 2 de abril de 2013

Garaje Número 70



Cada vez más fría, mas sola y sin nadie.

Creer que el sexo es la solución, se ha convertido en esa costumbre donde vos y yo pretendemos amarnos. Ya las caricias no van más allá de solo tocarnos, sin sentirnos. Dos cuerpos verticales que yacen juntos, llenos de sexo y calor pero a la vez fríos, solos y sin nadie. Repetidas veces osamos en intentarlo pero fallamos en cada uno de los intentos de amarnos. 

Las miradas van y vuelven, los silencios se abren cada vez más espacio en el vacio entre vos y yo. Intentas hablar de lo primero que se te pasa por la cabeza para no poner en duda tu hombría, que para mí es clara, no tengo duda de ello pero así son los hombres. Hablas solo de mí, me preguntas y queres saber cosas pero no te atreves a preguntar mas allá de los detalles, académicos, comunes, pero personales?  nada aún nada. No me preguntas si te quiero, si te he extrañado o si solo quiero que me abrases y nada más.

Me gusta acariciarte el rostro, sabes? sentirte tibio, algo sudoroso, pero lo que más disfruto es ver que cada vez que coloco mi mano sobre tu cara, cerras los ojos, te dejas consentir como un cachorro y si paro de hacerlo, volteas la cabeza buscando mis manos y es así como me haces entender que no queres que pare y que te gusta que lo haga.

Hoy me abrazaste más de lo normal sabes?, me buscabas, te gustaban mis besos. Creo que si vos y yo sumáramos el numero de besos de hoy, por el tiempo que nos dejamos de ver, dividido por; para que hago cuentas, si las cifras ya no me importan. aquí lo que de verdad importa son esos detalles, que guardo para recrearte a la madrugada o en la noche, donde sé que seguro andas con otras. Al igual que yo debes suponer que estoy con otros, no niego que así sea, pero sos ese vicio que no logro sacarme de la cabeza, venís  haciendo parte de ese miedo por perderte, porque me dejes de hablar y me mandes a la mierda.  Lo he intentado sabes? Odiarte,  olvidarte y ya, pero no he podido.

No sé, pero me gustas de una forma, cual? aún ni yo misma se, pero que forma para habitar mi cabeza. 

Constante mente me preguntas si fumo? te dije que sí en una de las tantas veces que nos vimos, me dijiste que la boca y los besos te sabían a nicotina, me peguntas si acaso también me pego unos "plones" y te digo que de vez en cuando, decís que seguro es por eso, pero lo que no sabes es que deje de fumar, ya ni la hierba se a que huele (mentira), el detalle está en que la boca me sabe a droga, a enfermo y a muerto, causas?; debe ser que tengo el alma peor que lo que tengo la cabeza, cada vez que pienso en vos. La verdad es que soy asmática, sí me ahogo y  no de amor, de verdad, la boca me sabe a Salbutamol. Sé que tampoco sabes que es, al igual que cuando te explique mirando el techo blanco de aquel garaje número 70, él porqué? nadie puede ir por ahí con la cabeza colgando del cuello, que si te dan en las cervicales te morís. Me miraste con cara de miedo, te cogiste el cuello y me diste un beso.

La próxima vez te digo que dormir sólo, es un estado mental, patológico, atado a la soledad  y fijo te venís a dormir conmigo todas las noches y me robas otro beso. Pero no, te cogiste fue el cuello, cerraste las piernas y te sentaste, me preguntaste que qué podrías tener, que si estabas muy enfermo o era solo trabajo. Al igual que a todos te dije que fueras al médico, que te hicieras revisar, casi te digo que iría con vos, pero no coordiné, no pude, no era debido.

Pero bueno la noche ya entre vos y yo, no dio más, ni creo que volverán. Esa noche decidimos de forma unánime levantarnos, irnos rápido antes que la intimidad se convirtiera en confort y  nos acostumbráramos a eso. Unos cuantos besos más cerraron lo que por mucho tiempo busque dejar atrás: vos. Me recordaste que se puede tener más allá del sexo, más allá del simple coito, pues estos dos cuerpos que ya sin decirse nada, tienen rumbos diferentes.

No te niego que te quiero, que con vos haría una vida pero la conclusión es simple, ni vos, ni yo, lo queremos todavía. Las fiestas, las mujeres y el sexo desenfrenado todavía a vos te seducen más de lo que puedo hacer yo. Además soy yo la que quiere comenzar de nuevo, cliché. No quiero que me busques, pará de buscarme y no me escribas más, mejor dicho te obligo a que me mandes a la mierda, a ese lugar de mierda lejos de todos, haber si me desintoxico de vos, de esto y de mi. Porque mínimo la próxima vez te doy mi alma en un beso y eso si ya no guapo.

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