martes, 31 de diciembre de 2013

Érase una vez un héroe barbao' Thailandes.

Año y medio le tomo a esta sala de embarque para  tenerme nuevamente sentada, imitando como si tuviera en el ojo alguna basura para así disimuladamente secar mis lagrimas, respirando y tratando de no mirar a nadie para no romper en llanto, ese que duele en alma, no deja respirar, tanto que deseas que el corazón que llevas en el pecho este muerto, hasta encuentras coherente el hecho de tomar tus manos y arrancártelo vos misma.

El día se levanto a darme besos de sol, creo que fueron los días más hermosos de sol capitalino que he visto.

Porque algo si se y es que el sol capitalino me enamora resto. 

Era el último día ahí, nuevamente estaba sola y yo sentada en  su cama, dejaba el último regalo que tenia para darle, una nota y dos chocolates. Queriendo tenerlo muy cera, que me diera un abrazo de despedida y me explicara que había sucedido entre los dos, porque había cambiado?, que entendiera me lo quería llevar para la casa y creyera que algo bonito siento por él, sin quererlo asustar. Que me gustan sus ojos,  la sonrisa que sube por sus dientes gigantes, que me encanta saber que peinaba su barba para verse hermoso y me besaba suavemente porque se la desordenaba y tenia que volver al baño a arreglarla de nuevo o sonreír silenciosamente cada vez que me calzaba sus sandalias Nike viendo a mis talones salirse porque tengo un pie gigante, tender su cama con tal miedo de hacerlo mal, verlo, creo que era lo que más me encantaba hacer. Pero ahí es donde no entiendo que nos paso, porque al final no hubo besos, no compartimos más el sueño y  como todas esas serán preguntas que añadiré a mi libro de preguntas innecesarias sin respuesta alguna. 

Los apartamentos vacíos en esta gran ciudad se han convertido en lo más cercano a la idea de un abrazo de despedida que he tenido desde que empece creer en las historias de amor que nacen a kilómetros, en los días soleados y los besos anhelados. Una cosa si es clara y es que las millas no equivalen a sentimientos, a hechos reales ni evitan que las cosas cambien, se acaben del todo y que cuatro días siempre son suficientes para enamorarse de alguien. Una vez dije que creía en los actos heroicos por amor, en las historias y en los finales felices, pensé que el seria el héroe barbao' thailandes que me salvaría porque una cosa es clara: me ha robado el corazón y me ha dado un golpe directamente en él.

No sabría explicar lo que siento en este momento acerca de los besos que nos faltaron, las noches junto al otro, los desayunos que quedaron por cocinarse y los dulces que guardados esperan por ser descubiertos.

La terminal de abordaje cada vez se pone fría, el atardecer se hace cada vez más hermoso y así mismo va desvaneciéndose cayendo la noche, pareciera como si el sol supiese que ya es hora de que regrese a casa  iluminándome el camino de regreso.

En el fondo se que ya debo parar de volver a regalarle mis sentimientos a esta ciudad, que ya no tengo el corazón tan duro para extrañar y que me enamoro más rápido de lo que nunca jamas pensé.


martes, 17 de diciembre de 2013

“Me gustan las historias donde se realizan actos de amor, de esas que superan ataques de alienigenas, Superman deba llora porque existen héroes más grande que él y que en ellas existan personas que nunca dejaron de creen en el amor.”


Hoy hable con el que sueño fuese el hombre con el que quisiera desayunar por el resto de mi vida. Sé que puede sonar algo pretencioso, pero así lo creo yo. Él vive en una ciudad a no más de 12 horas en bus de la mía, nos conocimos una noche en Diciembre y el resto algún día se los contare. Espero contarles el día en que junto fuimos al centro comercial a comprar la pintura para nuestra casa en un futuro no tan lejano.

Después de hablar con él , de cuándo volvería a verlo,  porque siendo sincera ya me parezco a uno de los protagonistas de The Walking Dead de tanto esperar por verlo de nuevo. Me dijo que vendría en dos meses, contando desde ahora y la verdad no pude soportar pensar en que falta mucho tiempo, yo estoy que me corto en pedacitos y me meto en un sobre para poder  pasar por la pesa de cualquier Servientrega con destino a su casa.

Pero fue ahí justo cuando pensé en cuantos actos heroicos se han hecho por amor en el planeta?, cuantos finales felices se han escrito en la cabeza de cada romántico que anda por ahí en el autobús, en la biblioteca o va adelante suyo en la fila a la fotocopiadora.  Muchos dirían que es estúpido lo que se puede llegar hacer por amor, pero para mí esos son los habitantes de Marte que viven en la tierra. Los románticos enamorados si existen y tiene más valor que el propio Superman para hacer cualquier cosa por la persona que ama. Así que  sí, todavía quedamos eso románticos que aún creemos en el amor a primera vista, el amor para siempre y el juntos por siempre.

Regresando a los héroes, a nosotros que alguna vez hemos realizado algún acto heroico por esa persona a la que elegimos amar, deberían reconocernos en el mundo por seguir luchando, de soñar , de sonreír y haber nacido para amar.

Son los verdaderos amores los que se vuelven recuerdos, por eso no temo amar, hacer cosas estúpidas, como comprar un tiquete aéreo e ir a visitarlo de sorpresa un Diciembre, de querer pasar todo el día juntos y preparar el desayuno todos los días hasta que toque regresar. No se puede esperar que todo suceda, ni que las cosas que planeaste salgan como quieras, pero vale la pena soñar y hasta sentarse a esperar, por eso o por nada.

Aún siento que existen esos románticos que escriben esquelas y las firman “tuyo siempre”, “te amo”, “eres mi persona”, “regresa y no te alejes nunca”, “te casarías conmigo?”,  otras que le añaden imágenes a esa canción que escuchan todos los ´días, van a la sección de películas “Romanticas”, escriben poemas a media noche, le toma la mano mientras bajan del autobús,  se levanta a hacer un poco de café porque sabe que debe estar cansado y le queda toda la madrugada para  trabajar, otros acompañan desde lejos, dicen te amo sin tener que sentir la presión de modularlo en algún momento o como si fuera de costumbre y hasta esos que compran tiquetes porque la soledad y la falta del otro es tan intolerable como el desamor.

Solo espero llegar y reescribir una historia de amor capitalina en un Diciembre de 2013. Porque algo si tengo claro y es que me gustan las historias donde se realizan actos de amor, de esas que superan ataques de alienigenas, Superman deba llora porque existen héroes más grande que él y que en ellas existan  personas que nunca dejaron de creen en el amor. 

La Sobrina.
2013.