Anoche soñé con su recuerdo. Entre más amanecía más me costaba abrir los ojos.
Creería que estoy loca por pensarlo, ni siquiera lo conozco y si acaso se su segundo nombre.
Tiene los labios por los que seguro Afrodita renunciaría al Olimpo para vivir al lado de tal mortal.
Se que algo malo hice en nuestro infortunio encuentro. Hablamos por ultima vez hace 10 días y se que no volverá y que nunca volveré a verlo. Desde un principio sabia que no llegaríamos a nada, que de igual forma regresaría llorando.